En la era romana, uno de los médicos más famosos en el siglo II después de Cristo, fue CLAUDIO GALENO, nacido en Pérgamo, Asia Menor. fue médico del Emperador Marco Aurelio.
Realizó su práctica médica en los pasillos del coliseo romano curando y suturando a los gladiadores que combatían a muerte y que resultaban heridos en la arena. Salvó de esta manera la vida a muchos de los que salieron vivos, pero seriamente lastimados en los combates que se realizaban para satisfacer al Emperador.
Fue un hombre valiente, su atrevida decisión de abrir y juntar huesos rotos y luego suturar sin usar anestesia fue visto como algo fuera de lo normal. Sus enemigos lo señalaron de carnicero, no entendieron sus puntos de vista, hoy se le reconoce su valor por haber generado los principios que dieron lugar a la cirugía moderna.
Galeno recorrió todo el saber de la medicina antigua, inclusive la doctrina de los cuatro humores de Hipócrates, se preocupó sobre todo, por avanzar en el estudio de la anatomía y fisiología; fundamentalmente se preocupó en lo que refiere al sistema nervioso.
Demostró que las arterias también contienen sangre, no solo las venas, tal como se creía en esa época. Galeno impulsó la sangría (extracción de gran cantidad de sangre) siendo éste un método habitual para sanar a un enfermo; desde luego no siempre hubo éxito.
Galeno fue un estudioso en el campo de la literatura, las matemáticas y la filosofía, se preocupó de la historia natural, base fundamental del conocimiento en la medicina.
Diseccionó varios cadáveres de animales y humanos que recogían en los campos de batalla. Dictó conferencias a multitud de personas como todo un orador destacado. Galeno recogió, sistematizó y pragmatizó los conocimientos médicos de su época.
Sus conocimientos fueron siempre actuales hasta la época renacentista, murió en Roma en el año 205 después de Cristo, y ejerció la medicina bajo los reinados de Marco Aurelio y Séptimo Severo.
Cuando a un médico se le llama Galeno es porque su quehacer científico y su voluntad están proyectadas a la docencia y a la investigación, como también al servicio desinteresado hacia la comunidad.
Lo que Galeno pensó de Hipócrates: “Como fue el primero en encontrar la vía de la medicina, dio sólo unos pasos. Anduvo un poco a la ventura, no se detuvo en los lugares importantes, olvidó algunas indicaciones esenciales, algunas distinciones necesarias.
Deseando ser breve, a veces fue oscuro, dijo sólo pocas cosas acerca de las enfermedades complicadas, en una palabra, él empezó, es necesario que otro acabe, abrió un camino, hay que hacerlo practicable”.
